Quién siguiera la sesión plenaria del pasado martes veintisiete de noviembre, en especial su parte final dedicada a ruegos y preguntas de la oposición, habrá comprobado que era una de las sesiones en las que la oposición, al menos el grupo del Partido Popular, se estaba mostrando más conciliadora y constructiva, proponiendo la puesta en marcha de medidas concretas para afrontar los graves efectos que las tormentas ocasionan en Lucena, al no existir, hasta ahora, una actitud decidida para actuar frente a ello por parte del equipo de gobierno.
En el mismo tono de cooperación, se sugerían varias iniciativas para incidir en la mejora de la situación en materia de seguridad ciudadana, hasta tanto se pueda contar con la plantilla y efectivos necesarios tanto de policía local como nacional.
Pues bien, en éste contexto de colaboración y apoyo, ya se permitió el Iltmo. Sr. Alcalde que tenemos, una salida de “pata de banco” al aludir de forma poco inteligible a determinada actitud de algún responsable del PP en Madrid, en relación con la seguridad, especialista como es en quedar descolocado, en responder sin contestar ni aclarar aquello que se le pregunta, en el ejercicio más zafio que un personaje público puede hacer, ya que tiene la inexcusable obligación de responder, mientras más claro mejor, a los ciudadanos y a sus representantes.
Más adelante, en otro episodio de mi intervención, no tuvo el más mínimo reparo en dirigir una pretendida hiriente alusión, descendiendo a lo personal, terreno vedado a los políticos de raza y a los hombres cabales, haciendo pública, en un escarceo político, la escasa consideración profesional en que me tiene, siendo de lamentar más, mucho más la catadura moral que acredita con tal alusión, que el daño, que sin duda alguna, pretendía hacerme. Me apresuro a asegurarle que no hiere quién quiere sino quién puede y, sepa usted Iltmo. Sr. Alcalde que por ahí no puede herirme.
Ha pretendido usted dañar el único patrimonio que tengo y he conformado a lo largo de mi vida, mi profesión y el nombre y la consideración que ella me haya dado. Profesión que en su mayor parte he ejercido en nuestra ciudad y los 25 años de ese ejercicio ininterrumpido que me reconocerá el Iltre. Colegio de Abogados de Lucena el próximo 15 de diciembre, están amasados con tiempo, mucho tiempo de dedicación, de estudio, de esfuerzo, de aciertos y también de sinsabores, en defensa siempre de los derechos más íntimos y elementales de los ciudadanos más desprotegidos en muchos casos y desde luego en defensa, cuando he tenido oportunidad, del Estado de Derecho y del sistema de derechos y libertades del que gozamos en España, desarrollando así una trayectoria limpia e impecable de trabajo, cómo única vía de hacerme a mí mismo, creando riqueza y sin vivir jamás del presupuesto público,( por cierto, igual que el resto de mis compañeros de grupo) de lo que me siento especialmente orgulloso y por lo que siento también un profundo agradecimiento al pueblo de Lucena.
Y todo esto es lo que ha querido usted poner en cuestión y agredir, pero simplemente Iltmo. Sr. Alcalde, usted no puede, porque ni siquiera sabe lo que es eso, para saberlo hay que tener principios, respeto y gallardía y usted no los tiene.
Fdo: José Mª Morillo-Velarde Seco de Herrera.
Abogado y miembro del grupo municipal popular del Ayuntamiento de Lucena. |