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¿Qué promoción exterior realiza su empresa?
Precisamente, acabamos de comenzar en Mebol una fase
de expansión. Hemos considerado sobradamente cumplidos los objetivos que
nos marcamos hace más de diez años, cuando fundamos nuestra empresa.
Ahora hemos empezado a salir al exterior, a estar presentes en ferias como
las de Madrid o Valencia. Por otro lado, estamos dando también nuestros
primeros pasos en la búsqueda de mercados exteriores, que es la línea de
negocio cada vez más predominante. Ya exportamos nuestras mesas a
Francia, Portugal e Italia. Tampoco permanecemos ajenos a las nuevas
tecnologías, y difundimos nuestros productos a través de Internet en el
portal mueblesdelucena.com
¿Qué nuevos retos se ha marcado Mebol?
Hacemos una apuesta muy clara en lo que se refiere a
la especialización. Mebol tiene actualmente una plantilla de 25
trabajadores. La automatización y mecanización de la industria del
mueble es cada vez mayor y eso requiere una alta especialización por
parte de los profesionales y nosotros estamos invirtiendo mucho esfuerzo y
dinero en dotar de la formación técnica adecuada a nuestros
trabajadores. Esta es una de las graves carencias que tiene la industria
del mueble en Lucena, falta especialización. Es necesario que haya más
personas preparadas para trabajar con el sofisticado nivel técnico que
requiere el sector, pero ahora no las hay en nuestra ciudad. De hecho, la
mitad de la plantilla de Mebol no es lucentina, sino que se ha contratado
fuera.
¿Qué otros problemas considera que tiene el
sector del mueble en Lucena?
Nos hace falta más espíritu de asociacionismo, de
unidad. Bien es verdad que se están dando ahora los primeros pasos, pero
aún falta mucho por recorrer. Todos los empresarios del mueble deberíamos
ser conscientes de que la unión hace la fuerza y seguir el ejemplo de
otras zonas dedicadas a la industria del mueble donde saben perfectamente
cuáles son los intereses generales que deben defender. Cuando he estado
en algunas Ferias, empresarios de Valencia y otros lugares me han
comentado que si el mueble de Lucena uniera sus fuerzas llegaría mucho más
lejos de donde ha conseguido llegar hasta el momento. Además, debemos
volcarnos con Lumma 2000, pero organizándola de forma distinta para no
decepcionar a muchos clientes como ocurrió en la primera edición. Así,
con el tiempo, podríamos conseguir que Lumma fuese una de las grandes
ferias del mueble.
¿Qué opinión le merecen iniciativas como el
Centro Tecnológico de la Madera o la planta de residuos industriales de
Rimacor?
Podemos estar orgullosos de que Lucena pueda contar
con un Centro Tecnológico que impulse nuestra industria y pueda
solucionar ese problema del que antes hemos hablado, la falta de
especialización, vital para mantener y aumentar los niveles de calidad y
competitividad del mueble lucentino. En cuanto a la planta de residuos,
Mebol apoya este proyecto como socios que somos de Rimacor. Los
empresarios de la madera tenemos que ser los primeros en poner los medios
necesarios para que los residuos que generan nuestras fábricas no dañen
el medioambiente ni resulten una molestia o un peligro para la sociedad y
que también lo son para nosotros mismos.
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