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RIMACOR FINALIZA LA CONSTRUCCIÓN DE SU PLANTA DE TRANSFERENCIA DE RESIDUOS DE LA MADERA EN LUCENA

Tal y como preveían los plazos que se marcó la sociedad Residuos Industriales de la Madera de Córdoba, ya han finalizado las obras de edificación de la Planta de Transferencia de Residuos generados por el sector maderero situada en Lucena. Las nuevas instalaciones comenzarán a funcionar dentro de poco, cuando se efectúen los últimos trámites administrativos

El pasado mes de noviembre dio comienzo la construcción de esta Planta de Transferencia de residuos de la madera impulsada por la empresa RIMACOR, especializada en el tratamiento de residuos de esta actividad industrial.. Se trataba de un ambicioso proyecto, paralelo a otro similar con otra planta en Villa del Río, en el que llevaba trabajando mucho tiempo RIMACOR, nacida por iniciativa de UNEMAC y participada en un 55 por ciento por empresarios de la madera, un 10 por ciento por los Ayuntamientos de Montoro, Villa del Río y Lucena, y repartiéndose el accionariado restante la empresa pública EGMASA y el Grupo Cinco, controlado por la entidad financiera Cajasur y la Diputación Provincial de Córdoba.

Aunque en principio estaba previsto que las obras tanto de Lucena como de Villa del Río dieran comienzo en septiembre de 2001, un ligero retraso en la tramitación del permiso de obras unido a la acción de la lluvia motivó que los trabajos de construcción no empezaran hasta noviembre. La planta lucentina ha contado con un presupuesto de entre 120 y 130 millones de pesetas, de los que 80 corresponden a obra civil y el resto a equipamiento, dependiendo éste último concepto de la clase de maquinaria y del tipo de producto que se pretenda valorizar. El nuevo centro prestará servicio a toda Andalucía.

La planta de Lucena dispone, dentro de una parcela que se extiende en total por 15.000 metros cuadrados, de una superficie de 1.290 metros cuadrados, divididos en una zona descubierta o semidescubierta de unos 300 metros, donde se ubicarán, según fija la legislación medioambiental los residuos líquidos (disolventes), y otra zona de 900 metros cuadrados que sí irá cubierta y en la que se tratarán residuos de pintura, lija, metal y demás materiales, disponiendo de chapadoras y trituradoras para minimizar los residuos. En una primera fase, las plantas de Lucena y Villa del Río se dedicarán únicamente a minimizar el material que reciban para trasladarlo después, como viene haciéndose en la actualidad, a la planta de valorización que posee EGMASA en Palos de la Frontera (Huelva). Pero en una fase posterior, fijada por RIMACOR en torno al 2004, dichas plantas contarán con la implementación tecnológica suficiente para valorizar y optimizar los residuos, especializándose en un proceso concreto de valorización mediante acuerdo con otras plantas similares existentes en España, con objeto de coordinar una estrategia común de especialización que permita cerrar el ciclo de vida de los residuos. La instalación lucentina y su homóloga de Villa del Río tendrán capacidad para gestionar aproximadamente 1.200.000 kilos anuales de residuos, estando en estos momentos cifrado el volumen anual de residuos de la madera a nivel andaluz en torno a 1.600.000 ó 2.000.000 de kilos, según datos de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.