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LA SILLA MÁS GRANDE DEL MUNDO

Crear un símbolo para Lucena y rendir homenaje a los trabajadores y empresarios que han convertido a la localidad de la Subbética en un referente mundial en el sector del mueble y la madera y en un ejemplo de ciudad emprendedora. Éstos son los motivos que hace tres años llevaron a la empresa lucentina Hermanos Huertas a embarcarse en un proyecto enorme en sus dimensiones y justo y merecido en su propósito, consistente en erigir en sus instalaciones de la carretera de Málaga un monumento al trabajador y al emprendedor lucentino en forma de silla, de 27 metros de altura, que se convertirá en la silla más grande del mundo hecha hasta el momento según certificación del Libro Guiness de los Récords, batiendo la marca de la silla de 18 metros levantada en Udine (Italia), y cuya construcción dio comienzo ayer con el acto de colocación de la primera piedra al que asistieron representantes políticos y empresariales.

Juan Luis, Francisco, Alberto y Antonio Huertas quieren con esta iniciativa homenajear a todos los profesionales lucentinos del sector del mueble y la madera y en particular a aquellos que les han ayudado en los últimos ocho años a poner en marcha una de las más importantes y prestigiosas firmas empresariales de Lucena.

También estima la familia Huertas que con este monumento devuelven a Lucena todo lo que la ciudad les ha brindado a lo largo de su trayectoria empresarial, iniciada a mediados de los años 90, cuando los cuatro hermanos decidieron comenzar su singladura en la actividad del mueble, en una pequeña nave de 300 metros cuadrados, hasta llegar a poseer hoy en día seis grandes naves, un grupo empresarial, y una fabricación semanal de 8.000 sillas, el elemento más conocido de la producción de Hermanos Huertas
 

El caso de esta saga es similar al de otras muchas familias lucentinas, que partiendo de la nada y a base de esfuerzo, trabajo y tesón han prosperado notablemente y han hecho de su villa natal un emporio económico que, gracias a la silla gigante, recordará tanto a quienes contribuyeron a su desarrollo y ya no están como a los que siguen en la brecha, mirando también al futuro con el mismo espíritu emprendedor que constituye la fortaleza de su presente.

Diferentes momentos de la colocación


La silla, réplica exacta de un modelo real y comercial, es de madera maciza laminada de pino silvestre, con 27 metros de altura equivalente a un edificio de 9 plantas. Ocupa una superficie de 100 metros cuadrados de planta y la superficie total del conjunto alcanza los 800 metros cuadrados. Le será aplicado un tratado de autoclave y cuenta con 230 metros cúbicos de madera, con los que se podrían fabricar 9.200 sillas normales, y un peso comprendido entre los 115.000 y 120.000 kilos. Es autoestable y se eleva en el suelo mediante esferas metálicas. Los ventanales que iluminan el interior del asiento, que albergará un museo dedicado al sector de la madera que hará además las veces de sala de juntas, son de una altura de 1,70 metros y dicho asiento dispone de una cubierta con un desnivel del 2%. Se podrá acceder a su interior desde unas escaleras o desde un ascensor situado en la parte posterior, a unos metros de distancia, que comunicará con una pasarela que dará acceso al asiento.
Diseñado por técnicos del Consorcio Escuela de la Madera de Encinas Reales, la idea surgió originariamente en 2001 cuando Hermanos Huertas propuso que los alumnos del centro fabricaran una silla de 2,5 metros de altura para exponerla en ferias. En julio de 2002, nació el proyecto de hacer la silla más grande del mundo, de 27 metros de altura, que superaría a otras existentes como la silla de 6 metros y tres patas fabricada en Bélgica, la de 14 metros creada en Portugal y la más alta hasta la fecha, con 18 metros, que puede verse en la localidad italiana de Udine. Seguidamente, los técnicos del Consorcio Escuela comenzaron a determinar cuáles serían los materiales más adecuados, a estudiar el proyecto y a buscar las empresas de ingeniería y de fabricación que pudieran materializarlo. De éstas últimas, se presentaron tres candidaturas en noviembre de 2002, más una cuarta compañía en mayo de 2003 que finalmente fue seleccionada en noviembre de ese año para construir la silla, comenzando seguidamente el pertinente proceso administrativo que finalizó hace tan sólo unos días.