La Asociación de Empresarios
y Comerciantes de Lucena concedió sendos galardones de mejor
servicio profesional y dedicación al trabajo a Luis Beato y Miguel
Pino, de modo respectivo. Junto a ellos, los premiados de este año
son Antonio López León, presidente de la asociación
de minusválidos Frasquito Espada (Amfe), por su labor social;
Rafael Guerrero Molina, presidente de la Coral Lucentina, galardón
a la mayor difusión; la mejor industria es la de Francisco Torralbo
Romero, de Muebles Torralbo SL, y Alfonso Jiménez Mateos, galardón
del comercio.
Antonio López fundó junto
a Antonio Muñoz Martínez la asociación de minusválidos
en 1997. Fontanero de profesión, López sufrió a
los cuatro años un reuma en el corazón. La enfermedad
evolucionaría hasta que, gracias a la donación de un órgano
nuevo, volvería a la vida. Miembro de la junta directiva de Fepamic,
y presidente también del colectivo de Transplantados de Corazón
de Andalucía Ciudad de los Califas, Antonio López “ha
conseguido que su dedicación altruista al bienestar de los más
desprotegido y débiles, por su esfuerzo para conseguir la reinserción
social de los discapacitados físicos sea digno de elogio y modelo
a seguir”, recordaron desde Acel.
Alfonso Jiménez Mateos regenta
un negocio familiar que data de 1944. Hoy, en la calle Barahona de Soto,
Casa Alfonso, o Los Meaderos como se conoce popularmente, “es
un lugar donde la atención personalizada y la profesionalidad
siguen siendo la insignia de un comercio con más de medio siglo
de vida”. Francisco Torralbo, premio a la mejor industria, comenzó
a los 18 años en un taller de carpintería propiedad de
Antonio Romero, con el que estuvo hasta finales de 1980. En su casa
de la calle Alhama fundaría su propio taller, desde donde fabricaba
mobiliario de hostelería. Años después crearía
Muebles Francisco Torralbo SL en el polígono industrial de Las
Peñuelas, desde donde amplió su mercado con muebles para
el hogar. En 2000, trasladó su fábrica a unas nuevas instalaciones
con más de 4000 metros cuadrados en La Viñuela y creó
otro centro de trabajo en las antiguas instalaciones denominadas Muebles
Kibecar.